Comprender la defensa Siciliana

Estrategia después del cambio cxd4

Comprender la defensa Siciliana



Consideremos la posición obtenida después de la secuencia más común de jugadas en la Siciliana abierta: 1. e4 c5; 2. Cf3 d6; 3. d4 cxd4; 4.Cxd4 aunque después de 2. Cf3 el Negro no está obligado a jugar en absoluto 2... d6, pero tiene a su disposición otras buenas jugadas como 2... e6, 2... Cc6, 2... g6, 2.... Cf6 y 2... a6.

El Blanco ha ganado más espacio y también tiene una ligera ventaja de desarrollo, mientras que el Negro tiene la mayoría de los peones centrales.  Otro aspecto a tener en cuenta es que el peón e4 controla la importante casilla d5.  

En esta posición se juega a menudo 4.... Cf6, desarrollando una pieza ligera, atacando al peón e4 y equilibrando la presión sobre la casilla d5.  El Blanco puede defender al peón e4 con una pieza ligera: el Caballo o el Alfil.  Como consideración general es mejor en estos casos utilizar la pieza que tiene menos opciones de desarrollo, es decir, el Caballo, reservándose el derecho de decidir más tarde dónde es mejor desarrollar el Alfil (si en e2, d3, c4 o también b5).   Además, con 5. Cc3 el Blanco no sólo defiende al peón e4 sino que intensifica de nuevo el control en la casilla d5, como se muestra en el diagrama de abajo.

Examinamos de cerca esta posición e intentamos comprender las posibilidades que se derivan de ella:

  • El Negro optará por el enroque corto: de hecho, la semiapertura de la columna c hace que el enroque largo sea demasiado arriesgado y, por lo tanto, poco probable.
  • El Blanco conserva las opciones de enroque corto y largo. En ambos casos tiene la posibilidad de atacar a fondo por el lado del Rey.
  • En el caso de enroque largo, se jugará con enroques heterogéneos y ataques violentos contra los Reyes; estos ataques serán apoyados por el empuje de los peones en las alas opuestas (el Blanco atacará al Este, el Negro al Oeste).
  • El Alfil de Rey del Blanco puede ir en c4 o d3, tomando una posición agresiva dirigida a participar en un ataque hacia el lado del Rey adversario, o puede desarrollarse más modestamente en e2 manteniendo la flexibilidad para decidir más tarde sobre qué diagonal posicionarse; entrando en f3 se comprobará la diagonal h1-a8 apuntando al lateral de Dama, entrando en d3 se comprobará la diagonal b1-h7 apuntando hacia el Rey del adversario.  
  • La semiapertura de la columna c permite al Negro de generar contrajuego posicionando la Dama y unaTorre en esta columna y ejerciendo presión sobre el peón c2.
  • Mientras El Blanco sea capaz de controlar la casilla d5, disfrutará de más espacio y limitará la acción del Negro. 
  • El Negro tiene que oponerse al control del Blanco sobre la casilla d5; la mejor manera es empujar el peón a d5 cuando las condiciones lo permitan.
  • Para quitar el Caballo f6, defensor de las casillas d5 y h7, el Blanco puede optar por un ataque de peones (g2-g4-g5) o por un cambio con su Alfil de Dama (mediante la maniobra Ag5 - Axf6).
Todo esto sugiere que el Blanco podrá aprovechar el mayor espacio disponible y la ventaja de desarrollo para organizar un ataque inmediato e intentar ganar el partido en el medio juego.  En su lugar, El Negro podrá establecer su estrategia en el controjuego, consciente de que en caso de final, su mejor estructura de peones le dará más posibilidades.




000webhost logo